Osasuna, de la mano de Oier Sanjurjo y Unai García, vuelve a lo más alto

Una temporada inmaculada lleva a Osasuna al lugar que merecía. La próxima campaña, los rojillos volverán a jugar en la máxima categoría del fútbol español. Con Jagoba Arrasate al mando desde el pasado verano, el equipo navarro ha cosechado 17 victorias y dos empates en El Sadar. Una dinámica que se convierte en la racha más favorable de toda su historia, con 15 triunfos encadenados ante una afición que ha llenado El Sadar hasta la bandera en los últimos siete encuentros.

Es cierto que el inicio de temporada no fue el mejor y los rojillos finalizaron la primera vuelta situados sextos en la clasificación con 35 puntos en 21 partidos, acumulando seis derrotas y cinco empates. Sin embargo, a falta de tres jornadas para finalizar la segunda vuelta Osasuna suma 78 puntos con una sola derrota y cuatro empates.

A pesar de que el ascenso ya estaba encarrilado varias jornadas atrás, la celebración del regreso a primera parecía hacerse de rogar. El conjunto navarro empató el pasado domingo en el Ramón de Carranza ante el Cádiz (0-0). Así pues, la hazaña no quedó certificada hasta que anoche llegó la derrota del Albacete ante el Granada (0-1) en el Carlos Belmonte, duelo entre segundo y tercero de la clasificación.

Cabe destacar la actuación durante toda la temporada de Oier Sanjurjo y Unai García, piezas indispensables en el sistema de Jagoba que han ayudado al equipo a conseguir dicho ascenso. El central rojillo fue el jugador más utilizado por el entrenador de Osasuna hasta la desafortunada lesión de rodilla, siendo un muro durante toda la temporada y aportando goles importantes como contra el Albacete. Misma importancia nuestro capitán, Oier Sanjurjo, el pulmón del equipo, incombustible en el centro del campo osasunista que también ha ayudado al equipo con goles importantes al igual que su trabajo incansable en el centro del campo.

Poco importó que fuese lunes y al rededor de las 00:00 de la madrugada, pues la afición rojilla llenó la Plaza del Castillo, el corazón de la capital navarra, para celebrar con sus jugadores el colofón a una brillante temporada, el ascenso a Primera división. Durante este martes la fiesta continuará. El autobús rojillo se paseará por las calles de Pamplona y los jugadores serán recibidos en el Palacio del Gobierno de Navarra. Más tarde, el autobús cruzará el Paseo Sarasate hasta llegar al Ayuntamiento de Pamplona, donde la expedición saludará a su hinchada desde el balcón. Por último, acudirán a la parroquia de San Lorenzo, donde se ofrecerá el ascenso a San Fermín.

Aún así, que mejor lugar para celebrarlo que en la casa de todos los rojillos. Osasuna y su afición podrá festejar el ascenso en el partido del próximo sábado en El Sadar ante la Union Deportiva Las Palmas.